El ser humano desde la gestación a la vejez está en constante crecimiento y desarrollo que determinan nuestra formación a nivel social, psicológico, físico, emocional, intelectual y otros. Que según edad y factores externos forman nuestro ser y determinan, en conjunto, las etapas o Estadios del Desarrollo Humano. Existen siete etapas a lo largo de la vida que son pre-natal, infancia, niñez, adolescencia, juventud, adultez y ancianidad. En cada una hay hitos del desarrollo que deben cumplir para crecer de manera saludable, fortaleciendo y potenciando las capacidades individuales para lograr una independencia que nos permita vivir de acuerdo a nuestro interés, siendo conscientes de los cuidados en cada etapa y de esta manera prevenir enfermedades y cuidar de la salud.
El Kinesiólogo (a), agente de salud capaz de acompañar, intervenir, educar y rehabilitar en cada uno de los Estadios del Desarrollo Humano, pues tiene vasto conocimiento en el desarrollo, movimiento y funcionamiento del cuerpo humano desde la gestación a la vejez, que permite apoyar de manera individual o comunitaria a través de la educación con énfasis en el cuidado personal para mejorar la calidad de vida de las personas, su familia y entorno.

COMUNIDAD Y SALUD

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades» ¹. Entendiendo que el ser humano es un ser integral que se relaciona con sus pares y entorno, siendo influenciado tanto positiva o negativamente por su realidad, cultura, entorno y relaciones personales. De ahí que al intervenir a una persona no sólo debemos centrarnos en un ser sino en un todo, en la comunidad, ya que en conjunto conforman el hábitat en el cual están creciendo y desarrollando.

La Región de Valparaíso es una de las tres a nivel nacional que concentra la mayor cantidad de población 10,3%. Habitada mayoritariamente por mujeres 51.5% que hombres 48,5%. El porcentaje de menores de 15 años es de 19.1% a nivel nacional, mientras que los adultos mayores de 64 años es de13.6 % siendo la región a nivel nacional con el mayor porcentaje de adultos mayores²
Si a ello, sumamos la geografía de la región y de la ciudad de Valparaíso, caracterizada por sus cerros, quebradas, escaleras y pendientes, más las patologías y comorbilidades asociadas a la vejez resulta preocupante la calidad de vida que pueden tener los adultos mayores de Valparaíso.

En la ciudad los adultos mayores se enfrentan a dos grandes problemáticas el Desplazamiento y Aislamiento Social. Cuando hablamos de Desplazamiento nos referimos a la capacidad de desplazarse por sí mismo de un lugar a otro tanto dentro como fuera del hogar con o sin uso de ayudas técnicas como bastones, burritos, sillas de ruedas, etc. Este acto permite que la persona sea independiente o tenga cierto grado de independencia para realizar sus actividades básicas como bañarse, vestir, cocinar, salir de compras, visitar amigos o familiares lo que a su vez permite que se relacione e interactúe con su entorno. Sin embargo, cuando hay patologías o comorbilidades este simple acto se dificulta por el acceso a la vivienda o a la locomoción donde el caminar por una pendiente, subir o bajar escalera genera un dolor que con el tiempo se vuelve invalidante. Así, y a medida que transcurre el tiempo el adulto mayor sale cada vez menos de su hogar, se dificulta su quehacer básico, comienza a depender de otro o simplemente se aísla socialmente; el Aislamiento Social es el resultado de diversos factores que deterioran la calidad de vida del adulto mayor, puesto que afecta a nivel social al no relacionarse con personas, Psicológico al verse desvalido, incapacitado e incluso abandonado y más aún Cognitivo ya que no hay estímulos verbales, táctiles o sonoros que potencien su diario vivir. Por ello es de gran importancia desarrollar acciones de bienestar social como el autocuidado, la comunicación entre vecinos y entorno ya que como sociedad vamos envejeciendo y siendo más longevos.

Es de nuestro interés contribuir a que esta etapa de la vida sea óptima, activa, sana y participativa. Generar espacios de encuentro, de cuidado personal y mutuo entre vecinos que puedan estar en la misma situación, generar lazos de apoyo, redes de apoyo entre la comunidad y entorno y así evitar el aislamiento social.

De ahí que resulta fundamental intervenir tanto individual como comunitaria ya que de esta forma y considerando lo expresado anteriormente, la comunicación entre vecinos resulta fundamental para mejorar la calidad de vida de toda la población que habita en la ciudad, donde cada etapa del desarrollo humano es vital para la formación de sus pares como de personas de diferentes rangos etarios que contribuyen junto al entorno a mejorar la salud de la población.

Francisca Zúñiga Véliz
Kinesióloga

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